La reparación laparoscópica de hernia: TAPP
Una vez que se confirme que usted tiene una hernia, su médico le hablará sobre la posibilidad de que le hagan una cirugía laparoscópica para repararla. La cirugía laparoscópica se realiza mediante un instrumento denominado “laparoscopio”, que es un diminuto telescopio conectado a una cámara. Este instrumento permite al cirujano obtener una vista en primer plano de la hernia con solo realizar unas pequeñas incisiones. Ya que la laparoscopia no requiere realizar incisiones grandes, las personas suelen recuperarse más rápido y con menos dolor de una cirugía laparoscópica que de una cirugía abierta. La operación generalmente dura 1–2 horas, y lo más probable es que usted pueda regresar a casa el mismo día.
Preparativos para la operación
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Programe sus exámenes de laboratorio: Es posible que le hagan análisis de sangre, un ECG (electrocardiograma) y una radiografía de tórax. Estos exámenes ayudan a garantizar que su corazón y sus pulmones estén lo suficientemente sanos como para someterse a una operación.
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Pregunte acerca de los medicamentos: Antes de la operación, podrían pedirle que deje de tomar ciertos medicamentos como aspirina, ibuprofeno y remedios a base de hierbas.
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Deje de fumar: Para no ejercer un exceso de presión en la hernia a causa de la “tos del fumador” y mejorar el flujo sanguíneo necesario para la recuperación, pida a su médico que le ayude a dejar de fumar.
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Evite levantar cargas pesadas: Absténgase de levantar objetos pesados antes de su operación, para no ejercer demasiada presión en la hernia.
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Mantenga vacío el estómago: No coma ni beba nada (ni siquiera agua) a partir de la medianoche anterior a la operación. Si usted come o bebe cualquier cosa antes de la operación, podría ser necesario cancelar la cirugía. Si toma ciertos medicamentos regularmente y le han dicho que siga haciéndolo, ingiéralos con pequeños sorbos de agua.
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Consiga ayuda después de la operación: Haga planes para que otra persona lo transporte a su casa cuando lo den de alta. Además, es conveniente que se tome las cosas con calma después de la operación, por lo que quizás necesite ayuda adicional en la casa.
Justo antes de la operación

Durante el procedimiento
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Le administrarán anestesia general o regional para impedir que usted sienta dolor durante la operación.
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Le harán 3–4 pequeñas incisiones, a través de las cuales le insertarán el laparoscopio y otros instrumentos. El laparoscopio posee una diminuta cámara que envía imágenes nítidas a un monitor de video.
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El cirujano utilizará la técnica transabdominal (TAPP) durante la operación, lo que significa que le introducirán los instrumentos en el abdomen hasta atravesar el peritoneo.
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A través de una incisión próxima al ombligo le inyectarán dióxido de carbono gaseoso; este gas se usa para inflarle el abdomen, lo que permite al cirujano hacer su trabajo.
Colocación del parche
El cirujano repara la hernia y luego coloca una fuerte malla directamente sobre el punto débil de la pared del abdomen. La malla se comporta exactamente como un parche adherido a la pared de un neumático. Para fijar la malla se usan grapas quirúrgicas, tachuelas, clips o suturas que permanecen implantados permanentemente. Ni la malla ni las grapas le hacen daño al cuerpo. También pueden utilizarse otros métodos de refuerzo además de la malla. Una vez que le apliquen la malla, le liberarán el gas que le inyectaron en el abdomen.
Riesgos y posibles complicaciones
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Sangrado
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Infección
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Entumecimiento o dolor en la ingle o la pierna
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Retención urinaria (incapacidad para orinar)
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Lesión al intestino o la vejiga
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Reaparición de las hernias
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Deterioro de los testículos
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Riesgos relacionados con la anestesia
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Date Last Reviewed:
9/16/2005
Date Last Modified:
9/16/2005